
Los datos precisos importan ahora más que nunca. La toma de decisiones basada en datos ya no es solo una ventaja competitiva, ahora es una necesidad operativa.
Las empresas líderes utilizan datos precisos para lograr anticipar la demanda, detectar desviaciones en la cadena de suministro y optimizar sus márgenes.
Cuando los indicadores (KPIs) vienen de una sola fuente de verdad, la dirección puede actuar con confianza y velocidad: ya no se decide por simple intuición, sino por información que es verificable.
Adoptar una cultura data-driven acelera la realización de estrategias diferentes, mejora la asignación de recursos y minimiza los errores que afectan los ingresos y el servicio al cliente.
Un buen programa de datos inicia por asegurar la integridad, calidad y la trazabilidad, pero todo esto implica lo siguiente:
La normalización del dato y la limpieza histórica son pasos sumamente importantes: sin ellos, los modelos analíticos entregarían resultados inconsistentes.
Por ello, las empresas deben priorizar el control y la visibilidad de sus procesos, como captura automática en origen, por ejemplo, y utilizan pipelines de datos que se encargan de validar y transformar la información antes de ponerla a disposición en las herramientas de inteligencia empresarial (BI) y analytics.
Las plataformas BI (Business Intelligence), los motores de analítica avanzada y los cuadros de mando operacional se tratan de piezas clave para transformar los datos en decisiones.
Algunas prácticas probadas por empresas de alto rendimiento son:
Integrar la analítica con el sistema empresarial central permite que las recomendaciones lleguen de forma directa al flujo de trabajo; podemos dar como ejemplo una alerta en el módulo de planificación que sugiere ajustar las órdenes de compra.
Esta integración disminuye la fricción y acelera el cumplimiento. Asimismo, la automatización de reportes y la monitorización continua facilita la detección temprana de oportunidades y, también, de riesgos.

Comenzar con un programa sólido de datos para mejorar la toma de decisiones necesita de un enfoque pragmático, como identificar los casos de alto impacto, probar con pilotos y escalar, dependiendo de los resultados.
Un roadmap clásico incluye un diagnóstico de calidad de los datos, selección de KPIs prioritarios, implementación de pipelines confiables y un despliegue de dashboards para los usuarios que son clave. Es fundamental que midas la adopción (usuarios, activos, decisiones soportadas por datos, etc.) y resultados (disminución del ciclo, mejora de servicio, entre otros).
Un partner especializado aporta la experiencia y el acompañamiento necesarios para convertir los datos en decisiones, integrando la información del negocio y ayudando a los equipos a interpretar indicadores con impacto real.
«En entornos donde SAP S/4HANA es el sistema central, la integración entre ERP y capas analíticas es esencial para asegurar que los datos precisos se traduzcan en decisiones operativas sin latencia».
En BXTi podemos aportar esta experiencia local: te acompañamos desde el levantamiento del mapa de datos hasta la implementación de paneles operativos, que te permiten mejorar la toma de decisiones basada en datos sostenibles y escalables.
Un buen punto de partida es definir pocos indicadores clave, con responsables claros, y avanzar con pilotos enfocados en generar ahorros o mejorar el nivel del servicio.
Aparte, hay que garantizar la calidad continua con ayuda de procesos automáticos de validación, además de vincular las decisiones a métricas económicas (con impacto en los ingresos y los costos).
La disciplina de medir y revisar, y la cultura que respalda el utilizar esas mediciones, es lo que marca la diferencia entre las empresas que solo tienen los datos de las que de verdad toman las mejores decisiones.
Si ya trabajas con SAP o buscas convertirlo en la columna central de tu operación, en BXTi te acompañamos para habilitar visibilidad del negocio y una toma de decisiones más ágil, rentable y confiable.